Friday, January 25, 2008

El sabio taoísta


El Universo carece de sentimientos humanos de benevolencia,
por eso es inexorable, implacable e imparcial con todo lo que existe.

El Universo tiene sus leyes,
y favorece a quien armoniza con ellas y destruye a quien las infringe.

El sabio taoísta no se apega ni siente lástima por sí mismo ni por nadie más,
sabe que tanto las cosas como las personas son formas transitorias.

Sin embargo, su sobreabundancia de energía lo impulsa a ser muy humanitario
–su motivación humanitaria no deriva de sentimentalismos,
sino de una superabundancia de fuerza interna–.