El vacío llena todos los rincones del Cosmos.
De ese vacío misterioso todo surge y en él todo se disuelve.
El concepto que expresa aquí el maestro Lao
es similar al que sostiene hoy en día la física cuántica.
Toda la materia se reduce a átomos,
De ese vacío misterioso todo surge y en él todo se disuelve.
El concepto que expresa aquí el maestro Lao
es similar al que sostiene hoy en día la física cuántica.
Toda la materia se reduce a átomos,
a su vez constituidos por partículas subatómicas (protones, neutrones, electrones, etc.).
Los átomos están compuestos de núcleo: protones y neutrones
Los átomos están compuestos de núcleo: protones y neutrones
y electrones que orbitan vertiginosamente alrededor,
entre ellos hay un vacío enorme
en comparación con las mismas partículas que lo componen.
Ni siquiera estas pequeñísimas partículas son sólidas,
son “paquetes” de energía, no tienen solidez alguna.
Todo es energía.
Energía surgida de un vacío que vibra, y esas vibraciones forman el mundo.
Entre el Cielo (+) y la Tierra (-), entre el Protón (+) y el Electrón (-),
sólo vacío, un vacío que nunca se agota
y en su movimiento (vibraciones) crea las “diez mil cosas”:
en comparación con las mismas partículas que lo componen.
Ni siquiera estas pequeñísimas partículas son sólidas,
son “paquetes” de energía, no tienen solidez alguna.
Todo es energía.
Energía surgida de un vacío que vibra, y esas vibraciones forman el mundo.
Entre el Cielo (+) y la Tierra (-), entre el Protón (+) y el Electrón (-),
sólo vacío, un vacío que nunca se agota
y en su movimiento (vibraciones) crea las “diez mil cosas”:
EL UNIVERSO